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oct 182018

Como una plácida muerte

El alma cansada,

el corazón descorazonado,

un hilo de vida

que late por pura inercia.

Desnudarse sin prisa

de los vestidos que en los márgenes

ya no nos protegen.

Deshacerse sin esfuerzo

ni oposición,

diluyéndose poco a poco

en lágrimas sin tristeza.

Perderse del todo, sin miedo,

desdibujando los límites de la existencia.

Plácida rendición.

ago 312017

Suave e intenso

Escucho debajo de lo que siento,
Bajo mi tristeza, bajo mi miedo,
bajo mi plenitud.

Escucho un latido suave y denso,
Abro el corazón y me regalo sentir el eco
Del movimiento de las alas, sonido que se extiende sin límites,
Y que al irse de mí, a mí vuelve,
Más intenso, más sabio, más lleno.

Me hace sentir más vacía de mí,
El cuerpo más pesado, esparciéndose sobre la tierra húmeda y rica,
Como lava incandescente, sin destino, sin prisa, antes de volverse piedra.

Me siento parte, en los ojos de cada compañero, como la brizna de hierba en del prado,
Me siento valiente, llena de la belleza del árbol caído en medio del bosque
Me siento atenta y vigilante, y como la marmota,
Escucho el viento que, generoso,
me trae comprensiones llenas de silencio.

nov 022016

La vida que nos recuerda la muerte

Si la inmortalidad fuera un vestido para nuestro cuerpo, no existiría la Vida, aquí en la tierra. La vida es el fluir, el constante devenir, cambio y transformación. Elegir vivir, es comprender que morir es uno de los tantos tránsitos, de tantos cambios de etapa. Elegir vivir es dejar ir, soltar lo que ya no sirve para continuar el camino. Vivir es aligerarse, cuando el peso es demasiado grande. Vivir es reir i llorar. Vivir es desasirse del dolor cuando el tiempo de llorar acabó. Vivir no es otra cosa que ir caminando, echando la vista atrás de vez en cuando para aprender y agradecer, caminar sintiendo los pies en el suelo y el anhelo en el cielo.

oct 172016

Ceremonia para honrar a los difuntos

Una vez al año, en pleno otoño, tiempo de recogimiento, muchos hombres y mujeres se reunen para recordar, agradecer y honrar todo lo recibido de quienes nos precedieron, con su legado tal como fue.

Desde la Sala Hestia proponemos un encuentro para mirar hacia los muertos con respeto y así tomar conciencia de lo que supone estar vivos. Contactar con la alegría de haber disfrutado de personas que han dejado huella en nuestro camino y que hoy ya no están,  y a la vez dar también un espacio para llorar a nuestros difuntos, poder sentir y expresar el dolor de la pérdida en nosotros y en nuestro sistema.

Pero sobretodo, en esta ceremonia nos juntamos para agradecer y soltar, como el arbol suelta las hojas en otoño, y poner luz y fuerza en nuestro presente. Construir nuestro propio destino honrando todo lo recibido, todo lo aprendido, y caminar bien apoyados hacia nuestra propia vida.

Lunes 31 de octubre a las 19.30h. La actividad es gratuita. Es necesario confirmar asistencia para la preparación de la ceremonia.

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